Me cansé, me cansé de no sentirme a gusto con mi cuerpo. Sinceramente no sé que paso. Yo lo amaba, me encantaba. No sé que paso.
Sé que me contradigo. Que en mi entrada anterior hablaba como si fuese otra persona totalmente diferente a la que esta escribiendo estas lineas de ahora. Pero es un problema conmigo no lo tengo con los demás. Sé que soy una persona sana y realmente me alegra pero no sé que me está pasando. Necesito ir al gimnasio, voy a ir y en no mucho tiempo me voy a ver como me me veía antes: "Estoy re bien, me encanta"
Pero no, cuando comento con alguien de que quie-ro-ir-al-gim-na-sio me sacan cagando.
Solo escucho frases desmerecedoras como: "No jodas, estas re bien" "No te quiero escuchar, ¿si?" "Callate". Que suerte que puedo escribir como me siento por acá, que bueno es saber que no me faltan dedos ni palabras para poder expresar/escribir todo lo que me pasa.
O sea no me veo gorda, no. Pero, ¿realmente esta tan mal querer ir al gimnasio? No, yo voy a ir. Tengo edad para hacerlo. No sé ni porque lo comento la verdad.
Lo peor de todo es que cuando oigo esas palabras de "aliento" por así decirle, me siento peor. Lo encuentro irónico.
Soy una persona que siempre ve más allá de lo que alguien te puede decir o hacer. Le doy no una, ni dos, sino tres tuercas más al asunto. Me hago la cabeza, busco más allá de un simple: "estas bien". Me fijo en como me lo dicen, en el tono de voz, en que mirada, cara me ponen.
Quizá ese sea mi problema, a todo lo que me dicen le doy otro sentido. Por hay hasta mal interprete las cosas. Veo más allá y no siempre es a mi favor.
¿Hace falta un ejemplo? OK voy a dar uno que es el primero que se me viene a la mente, es el más reciente sí.
-Tammy, te tengo que decir algo.
-Dale, decime.
-No, ahora no. Después.
-Dale no seas pendejo y decime.
-No mejor no.
-Dale decime!
-Bueno, pero después.
-No, ahora! Ahora me decís.
-No es que...
-DALE
Nunca más me dijo nada. Es más nunca más me hablo. Entonces me pregunto: ¿Por qué fui tan insistente? ¿no pudo haber sido más fácil si le decía?: Está bien, decime después. Le agregaba una carita dulce y fue. Pero no, siempre fiel a mi estilo yo. Siempre Tammy la insistente
Otra: ¿Gustará de mí? No, no creo yo le conté de mis cosas... No creo.
Otra: Y si por eso no me quiso decir nada? No. Por qué gustaría de mí sabiendo que.. (yo me entiend) No, no creo.
Otra: ¿No quiere ser más mi amigo? ¿No le gusta mi forma de ser? Lo meto siempre en problemas por eso es mejor alejarse de mí? ¿Será eso lo que me quería decir?
No sé, la verdad si supones algo agregame al msn y decime.
Estoy HARTA de hacerme hipótesis en la cabeza de casi todo lo que me dicen. Y digo casi todo, porque solo me pasa esto con las personas que me importan, que quiero o... que quise.. sí. Con los que no me interesan no me pasa esto. Es más a veces ni me acuerdo de sus nombres.
Imaginense lo que es mi cabeza! Es un laberinto, un loquero!
¿No sería más fácil hacer que no me dijo nada y listo? Como les aconsejo a mis amigos "Odialo y si lo querés tanto entonces hace que no te dijo absolutamente nada. Opa, ¿quién es Martín(un ejemplo)? Si no me vas a decir 'alguien que odio' decime 'no lo conozco'". Ese es típico consejo/aliento mío. Pero claro, siempre Tammy, la que aconseja lo que jamás hace.
De verdad me pasa esto, me atormenta y no me deja en paz después de un largo, larguísimo tiempo. Y por ende y para mi mal y el de otros(los que me soportan) la histeria, claro.
De la nada no me hablan más. Es una de las pocas cosas que me hieren y mierda que no me tocan a fondo muchas cosas eh. Es... no sé, ¿mi punto débil? Si querés matarme ok, te digo como: quereme, amamame, después cuando mi cariño hacia a vos sea recíproco dejame de hablar. De la nada sí, no me hables más. Deja que los trabajadores de mi cabeza idealizan otra vez absurdas hipótesis en mi imaginación.


