Voy a dar varios ejemplos, el primero que se me ocurre es el de los autitos de verdad, hechos de plástico o no, con un color particular o no, con asombrosos diseños o... no, bueno, eso depende de la posición económica del que se lo haya comprado, eso no importa, el auto no deja de ser de verdad... o no ?
La pregunta es: ¿Da igual jugar con un autito de verdad que con uno dibujado frente a los ojos? este se mueve si, y anda mucho mas rápido si, pero, ¿da igual?
Es la época del vértigo, donde las nenas ya no juegan a la mamá y al papá con una muñeca de a la que la podes tocar, peinar: una de VERDAD, sino con una
¿Es lo mismo jugar a la mamá en la pantalla que agarrar una muñeca...,rubia o morocha, de trapo o alguna pepona, con ropita o desnuda. Como con los autitos, eso depende de la posición económica del que se la haya comprado, la muñeca no deja de ser de verdad.
Y no, no es lo mismo. No. ¿Y por qué?
...El niño construye su pensamiento a través del juego. Este puede jugar a juegos ya pensados y creados por otros con anterioridad, como el de la mamá y el papá, a los autitos u otros.
O crea y piensa sus propios juegos, el niño no sabe a que va a jugar, entonces empieza a pensar y a crear lo impensado. Y al inventar el juego, construye la escena que él mismo esta viviendo en ese instante.
Y quien sabe, el juego de este niño puede ser tan creativo que al jugarlo con sus compañeritos del jardín, estos los jueguen con otros, y con otros y así; de generación en generación. Como el de la mamá y el papá. (no se que ejemplos dar, yo jugaba a ese).
Y si no es así, es extremadamente suficiente lograr que el niño haya creado y pensado: lo impensado. Que haya creado su propio juego.
No como los jueguitos virtuales. En la computadora, la wi y todos los aparatos que no me acuerdo ahora pero dije en un principio, el juego ya está armado y el niño cumple los pasos del juego que está PREPENSADO. Jugará al juego que otro ya jugó y que otro ya pensó por él. Cuando un nene juega con su mamá, papá, abuelo, tío/a, el adulto le transmite su propia experiencia infantil, su propia... generación, sí. Le dona su herencia familiar, su historia! y coloca allí su AFECTO cuando se comprometen.
La computadora da estímulos, pero no dona esa herencia familiar, ni afectos. La computadora, no te puede abrazar, no te puede tomar de la mano llevarte a la plaza de tu barrio y enseñarte a andar en bici. (no se porque di ese ejemplo, yo nunca aprendí a andar en bicicleta.) La computadora... da ejercisios. La herencia es lo que permite al niño construir sus propias imágenes, le da la base para que este piense y cree... lo impensado. Así, el niño llega a reconocerse.
¿Y cuál es la diferencia?. La computadora, es incapaz de transmitirle al niño el deseo de jugar con él. Un abuelo, un papá, no.
El niño que se pasa horas frente a la computadora, buscando más y más juegos en google o en algunas otras páginas, se vuelve adicto a este artefacto y cada vez tiene menos tiempo para jugar con otros, cada vez tiene menos tiempo para crear, y pensar: lo impensado.
Conclusión: Niños con síntomas de adultos:
Es curioso, triste..., porque la infancia es un momento de la vida donde el niño construye su sensibilidad y es sensible al mundo que lo rodea; y justo en esa etapa tan IMPORTANTE, pierde sensiblidad, creatividad, inteligencia.
Deja de transmitir lo que le ocurre, se lo guarda o más bien se descarga estando más y más tiempo frente a la pantalla. Lo único que le importa es ir rápido a la imagen.
¿Dónde se encuentra, entonces? Se

