Solo piensa en mí ...

























































ESTAS EN MI MUNDO AHORA !
































































Los gritos quedaran grabados en mi cabeza, el dolor que mi alma siente en este momento tal vez se quede gritando en silencio y jamás se vaya, además.. para que quiero que se vaya si tarde o temprano después va a venir, esa es su función en mi vida: aparecer con constancia, visitarme a oscuras y en soledad cada vez que se le plasca. Entonces si va ser así mejor quedate conmigo siempre, vos que podes, no te vayas tristeza. Para que acordarme si fui feliz, si me reí, si perdone, si ame, ¿para qué? si ahora, esto que siento tapa todo eso increíble que alguna vez y que no me acuerdo ahora viví. Una vez, no hace mucho.. alguien me dijo.. "cuando estés triste acordate de esto tan lindo que vivimos hoy, te va sacar una sonrisa, te lo aseguro". Bueno dejame decirte, aseguraste mal, trato pero se me es imposible recordar. Igual soy yo, que soy tan complicada y terca.. vos sabés, te amo y gracias por tanto.
No me pongo triste por cualquier cosa yo, mis razones de quererme morir son grandes, y mucho. Tengo a un mundo que culpar, tengo a un mundo que odiar, tengo tanto por gritar, por seguir gritando.. pero me quedo en que de nada me sirve, de nada me sirvió y de nada me va a servir, al menos para hacerme mas rencorosa de lo que soy. ¿Realmente quiero seguir siendo así? No, NO QUIERO. Trato de cambiar, de pensar que tienen sus razones, de que yo estoy mal, pero es inútil, no llego a nada.. El dolor no para.
No quiero volver a buscar esa salida, no quiero llegar otra vez a eso, pero hay algo que me lo pide, quizá al ver correr mi sangre por el piso me sienta mejor.. o quizá solo me haga acordar ese infierno más y más. Odiar más y más, llorar más y más, y así.. siempre. Ya me olvidé de lo que es querer, siento que nada tiene sentido, que el amor no me esta ayudando... perdoname si vos lees esto, si te duele o si algo.. perdoname. No se, quizá lo mejor sea decirle adiós a todo, a la vida, al amor.. a mí.. Tal vez esa sea la salida, la solución.. eso va ser lo mejor, para todos, para mí no estoy del todo segura...
Ni siquiera se porque escribo estas lineas, que me están doliendo tanto por dentro.. ni siquiera se de donde saco fuerzas para teclear, porque sí, me está doliendo..
Los minutos pasan, y más me convenzo de todo eso que hace no mucho me gritaron.. y sí, nadie me quiere, a nadie le importo, y sí, soy la peor de las hijas, una mierda, no valgo nada, soy maldita, estoy maldita, soy el diablo en persona, la peor persona.
Nadie merece estar enamorada de mí, no sé corresponder de la misma forma, solo sirvo para lastimar, nunca para hacer feliz, nunca. ESTOY MALDITA, MALDITA SOY
Ni siquiera tengo fuerzas para vengarme o ver el lado bueno de esto como lo hago siempre con todo lo malo que me pasa. Es decir nada, esta vez, por primera vez me siento acabada..
Estoy segura, esa es mi salida, o más bien es mi entrada a lo imposible de salir, en donde ya estuve y salí por ruego de otros.. (los mismos que me hacen mal, que irónico no? los odio tanto, estoy harta de esto, de que me hagan sentir así, como ahora, y que después se arrepientan. y así por años, y así por siempre) pero me acuerdo y solo llego a que si fuese por mí me hubiese muerto allí..
Voy a marcar mis heridas, voy a ser que este dolor que siento por dentro se sienta y se note por fuera.


Hasta ya no poder más...
Desde ya hace muchos años y por razones que me implican a mí.. me interesé por esta enfermedad que te mata en vida llamada anorexia.
El año pasado participé para informaciones negativas al respecto. Lo hice primero que nada porque era un proyecto del cual uno de mis amigos era el vocero, por alguna manera decirle. Conocí muchas chicas que padecen de la enfermedad.. Porque eso es lo que es, una enfermedad. Es un trastorno psicológico que te consume, te desgasta, a veces por hay te da, pero otras te quita, te mata en vida.
Estas princesas(así se hacen llamar)lo que buscan es ser perfectas, en cuento más notables sean sus huesos más cerca están de llegar a su meta; "la perfección". Para nosotros, que no padecemos la enfermedad, no es perfecto ver huesos que sobre salen y marcan todo el molde de tu cuerpo. No nos parece perfecto ver costillas visibles y muñecas frágiles que a distancia podemos afirmar con certeza: "No tiene fuerza, seguro no puede levantar ni una jarra"
Para ellas, mientras menos pesen, más cerca de ser perfectas van a estar y todo el esfuerzo y sufrimiento del día a día va valer la pena.
Para nosotros mientras eso pase, están muriendo un poco día a día, más cerca de la muerte están..
Morir no es ser perfecto, morir es ser nada.
Y con ese estado el único recuerdo que sus seres queridos van a llevar de ellas son los últimos días postradas en una cama de clínica con la esperanza de hallar una salida.
Ellas quieren ir presumiendo su cuerpo por la calle y mirar que las señalen pensando que dicen: "¡QUE FLACA QUE ES! YO QUIERO SER COMO ELLA" pero la realidad es que están diciendo: "MIRÁ, SINO COMES VAS A TERMINAR ASÍ". Piensan y ven de manera adulterada, creen que lo que hacen las favorece, que esta bien, que esta.. perfecto.

Esto no es un juego, es lamentablemente cierto, macabro y doloroso.. A raíz de la ilusión de adquirir la apariencia perfecta, las chicas que conocí el año pasado están cada vez peor. Conocí once. Tres de ellas tienen un peso normal desde hace varios meses y hoy por hoy están luchando día tras otro para no volver a caer en las manos de Ana(anorexia) y Mía(bulimia), ellas ahora reconocieron que son princesas con o sin su consentimiento. Las otras ocho están cada vez peor. Ayer hablé con tres de ellas por medio de mi amigo. Pero solo pude entablar una conversación de al menos 20 minutos con una. Tatiana es su nombre, tiene 16 años. Ella está llegando a pesar cerca de 43 kilos que no es normal para su 1.72 de estatura.. Tati ya tomó consciencia y admitió que está enferma. Cuenta con la ayuda de psicólogos, médicos, y sobre todo el apoyo de sus padres y sus amigos para poder salir por fin de esta pesadilla.
Por desgracia algunas adolescentes pueden ser muy vulnerables.. por desgracia no todas recapacitan, siguen cegadas, aferradas a la mentira; a la ilusión de la perfección..





Yo peso 47 kilos y medio y mido 1.63. Estoy a gusto con mi cuerpo. Si llego a engordar y por razones obvias; como mucho, amo comer, no voy a dejar de hacerlo para volver a mis 47 kilos y medio. No voy a privarme de lo indispensable. Si llegase a pesar 55 kilos comería lo normal, no en exceso como ahora, pero de todas formas no voy a dejarme morir por eso. Solo quería agregar esto por si se malentendía la entrada y escribiese como si fuese una gorda recentida, no. Lo escribo por interés, porque de alguna u otra forma pase por algo parecido, porque realmente me importa y me entristece ver gente morir por causa de esto.
Katy, Cristi, Cinthi: las admiro por su valentía y fortaleza de seguir luchando por no volver a caer a lo absurdo.
Tati: Si seguís confiando y dejandote ayudar como hasta ahora, los cambios los vas a poder ver y sentir de nuevo.

Princesa siempre, naciste así y así te vas a morir; princesa.

Me gusta ayudar

Es la verdad, me encanta ayudar, amo hacerlo. Siempre estoy dispuesta a ayudar al otro, ojo, siempre y cuando crea yo que sea merecedor de mi ayuda. Supongo que lo hago porque es una manera de demostrarme a mí misma que a pesar de todos mis actos.. que como siempre suelo decir, que "para algunos esta mal", y digo para algunos porque hay muchos que los festejan, que les agradan mis forradas. Sí, voy a ser clara, eso que a gente le gusta y lastima a otros esta mal. ¡Uy! ¡Es la primera vez que lo reconozco! Al menos lo escribí y no lo pienso borrar.. Es un pensamiento que tengo guardado en mi cabeza desde siempre pero jamás lo escribí, y no lo dije obviamente. Supongo también que es es un avance. No lo pienso decir tampoco eh, no.
Bueno sigo.. A ser sincera pienso que ayudo a todo aquel que pienso yo que es inferior a mí.. o que es más débil, mejor dicho. Sí, en mi mundo tengo niveles de superioridad. Yo soy el centro, el punto de partida. Y pienso yo, erróneamente o no, que todos los que son menos experimentados que yo son eso, menos que yo. Y por ende suele haber gente superior a mí pero simplemente esas cosas no me gustan reconocer. Prefiero hacer la vista gorda y ayudar.. sí, ayudar a esos que pienso que son menos que yo. Ojo, esto no quiere decir que les tenga lástima ni nada parecido eh.. No, al contrario. Los admiro por no conocer lo que yo por fuerza de otros tuve que hacerlo. Muchos de ellos también me admiran, y de esto surgen malos entendidos: Se piensan que hago lo que digo, y no, no es así. Que perfecta sería mi vida si lo hiciera.. ¡que aburrida! no, a mí me gustan mis errores.
Yo aconsejo, puedo citar las oraciones más útiles y buenas del mundo si me lo propongo, pero de ahí a que yo las cumplas... mmm.
A diferencia, yo me arriesgo, me freno y pienso: Si lo que le dije a el/a y le funcionó, que tal si yo hago tal cosa x y lo mejoro.. o mejor.. que tal si lo cambio por completo y ¡lo mejoro aún más!
Casi siempre estas pruebas que hago conmigo me salen mal, entonces las personas ayudadas por mí me preguntan, ¿por qué hiciste eso mal si vos me dijiste como hacerlo bien? La respuesta es que me gusta ver siempre más allá. Siempre quiero cambiar lo recomendado. Agregarles o sacarles pasos, distorsionarlos. Pero siempre pruebo en mí.. Me arriesgo yo, yo sola. Si me sale mal me va a afectar a mí, nunca al otro. Nunca. Y eso me sirve de experiencia y tengo la enorme satisfacción de haber probado de todas las maneras. Esta me funcionó esta no, ok para la próxima voy a ser la que sí porque AHORA SÉ que la otra no. Soy así yo, me gusta probar de todo, y soy consciente, de ante mano sé que puedo fallar, pero no me importa yo quiero saber, yo quiero probar.
Ellos no sabían esto.. por ahí tenían la idea de que soy una testaruda masoquista y terminó ahí. Igual nunca les respondí porqué no me gusta darle explicaciones a nadie, y menos cuando me equivoco. Ahora que lean esto seguramente entenderán y tal vez me admiren y me quieran más.
Me acomodo un poco, me hago sonar los huesos del cuello, estoy muy cansada. Son las tres y trece de la madrugada, que largo día tuve hoy...
Me miro los dedos, se mueven sin parar y es que están escribiendo estas palabras que no tienen sentido alguno hasta ahora..
A mi izquierda, me encuentro con un vaso de leche, está por la mitad. Y una cucharita que uso siempre para mover la leche y el café. También veo un paquete de cerealitas, me quedan seis. Veo una lapicera bic, un lápiz alemán, una hoja.. en ella una mirada dibujada, dibujada por mí claro. Una pincita, el control remoto, la envoltura de los chicles beldent..
A mi derecha, el piso (no quiero ver arriba) y un poster tirado. No sé porque está sobre el asfalto la cara de Miley Cyrus. Veo mi rimmel de maybeline tirado también, abierto.. si estuviese con mis ganas de siempre...,casi siempre.. me levantaría de inmediato pero repito, estoy cansada. Si lo levanto ahora o mañana da igual. O no, quizá se me seque, pero tengo cinco rimmels más (sí, los adoro), son mi cosmético preferido. Seguramente te puede sonar patético pero sin rimmel, no vivo.
Miro abajo, veo mi pelo lacio, mi collar de corazón, mis piernas, mis pies, mis medias.. ¿Qué pasó? Me encontré con el piso de nuevo. Veo una pintura acrílica color negra. Bueno, no alcanzo a ver nada más, estoy con la luz apagada. Lo único que ilumina mi vista es la pantalla de mi computadora. Hablando de ella, veo restos de cerealitas en mi teclado. ¿Qué pasó?, ¿te parezco repugnante? a mí mamá también, no me afecta. Ares, msn, word, siete ventanas de conversaciones; mis iconos de la barra de inicio. Con el único que chateo es con Federico, mi broeta. Estamos hablando de que lo normal es relativo, que cada uno tiene su ideología. Lo normal para Fede es tirarse en el balcón con su guitarra, un cigarrillo y empezar a tocar.
A los otros seis por qué no les contesto? primero porque no me fije quienes eran, segundo porque estoy escribiendo y cantando al mismo tiempo; Shakira, mi dulce voz entona. Y a Fede sí, porque hablo con él desde hace muchísimo tiempo, es muy buena persona y tenemos muchas cosas en común. Te quiero mucho Fede.
Bueno, miro arriba.. mi techo no tiene humedad, a algunas casas que voy encuentro eso, humedad. Techos que parecen cáscaras a punto de salirse, avejentados y sin pintar. Bueno eso por suerte no lo tengo yo, mi techo de color blanco, hace si mal no recuerdo 5 meses pintado.. ¿Sabías que ya no te voy a ver nunca más? Sabías, sí. Yo te miro habitación te miro, pronto te dejo, pronto me voy...
Titilea y titilea mi ventana de conversaciones, entre paréntesis un ocho, ¿quién será? ¿Serás vos? No. Me pone nerviosa ver eso naranja parpadear, mejor bloqueo el msn.
Suena de mi reproductor de música una canción que hasta hace dos meses me hacía llorar descontroladamente. Pero ahora ya no, ahora ya no me hace llorar...
No me importa si estas líneas no tienen sentido, si no tienen la carga poética de otras entradas, si no le complacen a alguno que otro crítico que se empeña en seguir leyendo esperando un rasgo de genialidad y metiendo presión para que eso suceda. Estas líneas tienen sentido para mí, porque puedo golpear el teclado con fuerza, con pasión, y sé que no voy a revisar el contenido cuando acabe, ni la redacción, ni la ortografía, sino que voy a volar, a seguir la canción que mis oídos escuchan, a seguir el ritmo con coraje, con rebeldía, con el permiso que me doy de ser libre, desinhibida, y quizás incoherente, qué me importa, qué más da. Me voy a observar sin interrupción alguna esas cuatro paredes, mi izquierda, mi derecha, mi arriba y abajo. Me voy a hacer eso sí, no me voy a permitir arrepentirme dentro de 1 semana por no poder volver a verla nunca más..
NO escυchσ y SIGO, porqυε мυcнσ lσ qυε
εs PROHIBIDO мe нαcε V I V I R «




Supongo que en situaciones de tomar una elección importante siempre es más fácil hacer la vista gorda o mirar para otro lado. Y la gente suele elegir lo más fácil, claramente, porque es lo que demanda menor esfuerzo. Pero eso nunca es lo mejor para uno.
Todos tenemos la oportunidad de elegir, pero no todos somos capaces de optar por lo difícil y arriesgarnos.
Por otro lado esta la gente que se conforta, llena de mediocridad e ignorancia, que no quiere luchar. "Que sea lo que Dios quiera". Y si Dios no quiere, mala suerte.
Todos los seres humanos necesitamos creer en algo, idolatrar a alguien, pensar que alguien o algo es más poderoso que uno mismo. Algunos se aferran a un amuleto, otros a la luna, el sol. Y por ilógicas razones la mayoría de la gente desde hace siglos cree en "Dios". En un Dios que esta en el cielo y te castiga o no te ayuda si haces algo mal. Y vaya si te ayudo cuando hiciste algo bien. No, si saliste beneficiado por algo que vos hiciste bien, es obra tuya. Tuya y nada más que tuya, Dios no interfirió. Si te arriesgas, si elegís lo que te conviene, Dios entonces te castiga. Y así estas más lejos de su paraíso.
Yo soy una luchadora, no me da lo mismo lo que pase en mi vida. Quiero que me pase lo mejor que me pueda pasar. Por eso no puedo encomendar mi vida a un Dios que NO existe, por lo menos para mí. Pero si puedo dejarme ayudar por la gracia divina de mi dios personal, que es mi yo interior.
Yo no me voy a prohibir a lo que me gusta o peor aún, lo que me conviene porque pienso absurdamente que alguien superior a mí me va a castigar o cuando me muera me voy a ir al infierno, voy a revivir y me voy a quemar. No. ¿Por que vivir con miedo al que vendrá?, ¿por qué? Yo soy espontánea, hago lo que creo que es lo mejor para mí.
Yo creo en mí. En mí porque YO sola tomo mis decisiones, porque YO tengo la capacidad de elegir, porque YO opto siempre por lo que me conviene, porque YO me arriesgo. Porque YO, y solo YO. Ningún "Dios".

La triste historia del nacimiento de la víbora intocable.

Debí aprender a ser la peor de las víboras, la más ondulada, la que poseía el veneno mortal. Si me pisaban, si me mordían, si intentaban embestirme no iba a dudar en defenderme con el peor de los ataques jamás vistos. Debí, sí. Debí aprender a ser así desde el día de mi existencia. Desde aquel 7 de junio.
Hoy quiero agradecer (francamente, quiero decir, no estoy siendo irónica) a los cometidos errores y sobre todo conscientes de aquellas personas que fingieron quererme...
Antes, muchas veces quisieron acabarme, despiadadamente me tiraban al vacío pero yo, inteligente, encontraba el piso. No siempre, mayormente ellos ganaban, porque eran mucho más grandes,

en edad y experimentar maldad, claro. Bondad no, en eso eran cero.
En eso ganaba yo. En eso que jamás me sirvió de nada era un diez.
Mientras apuñalaban mi frágil espalda, creaba silenciosamente mi víbora. Esa víbora que para formarse tuvo que sobrevivir lo inconcebible. Malicias, fracasos, traiciones, mentiras, decepciones, por eso y más tuvo que pasar.
Nunca se lamentó de lo imperdonable: Ahora ella jamás se equivoca, muy pocas veces se cae pero siempre se vuelve a levantar. Ahora es fuerte y rápida. Es valiente, manipuladora, fría como el hielo. Incansable
. Es la víbora que hoy forma parte de mí, es mi escudo; mi muro.
Ni bien presintió infaliblemente que ya era lo suficientemente más capaz, más audaz, simplemente superior a los que la traicionaban inhumanamente, decidió atacar, la víbora se vengó.
De vez en cuando, con mi víbora alrededor de mi cuello los visito. Desde arriba los veo muriendo lentamente en una jaula como hambrientas ratas, descaradamente agonizan arrepentimiento, y suplican que les retire el veneno...
Con el pasar del tiempo... de todo lo que experimente.. Me dí cuenta
de que de nada hubiese sido igual haber nacido siendo lo que soy hoy, la víbora que fui construyéndo de a poco; con cada golpe, sin miedo pero con esfuerzo, esfuerzo sí, mucho. El orgullo no sería el mismo. La satisfacción no sería la misma.
Nadie nace sabiendo, nadie. Y yo sé, yo sé por experiencia propia y errores de otros sé.
Yo sé todos los pasos, todos los puntos, del uno hasta el infinito, yo sé exactamente que es lo que hay que hacer, pasar... para llegar a ser la víbora que si alguien se atreve a provocar, a poner en ella una mirada desafiante siquiera, ésta se vuelve cada vez más ondulada, más larga, más infinita...
Y por ende aquel iluso que se creyó por minutos el vivo de los vivos por retar a la víbora... es primero desahuaciado de su hipótesis barata, el pensar ingenuamente que sería capaz de derrotarla, el pensar que podría llegar a darle el jacke siquiera... Por último este inferior es envenenado con el tósigo más tóxico... con la muerte más lenta.


Porqué mi amigo iluso, el mate ahora, AHORA Y SIEMPRE, lo doy yo: la víbora.

La habitación de colores

Desde septiembre de 1982 en un pueblo chico del norte de España, una serie de cosas extrañas le sucedieron a Carlota. Realmente inexplicables, sólo el que haya tenido la mala suerte de experimentarla, o peor aún, el que haya sobrevivido esta tenebrosa historia sobrenatural, que impide tener paz, puede al menos tratar de explicarla…
Hoy es 6 de junio de 2014. Me encuentro en un estado neutro de estabilidad. Verdaderamente no sé si tendría que estar feliz ya que mañana es mi cumpleaños, o estar extremadamente triste por no tener con quien pasarlo.
Me siento normal… ni mal ni bien, ni feliz ni triste, no siento calor ni frío, es decir, nada. Y no, normal no es la palabra que mejor me describe, porque no, todo esto no es normal. Lo único que siento son estas ganas perturbadoras que vengo arrastrando durante años. Necesito desahogarme, contarle a alguien, no importa quien. Necesito saber si alguien me cree. Si alguien me entiende… Lo intenté y nadie quiso creerme ni terminar de escucharme siquiera. Así que decidí contar mi angustia mediante carta. Esta no va para alguien en particular, repito que tan sólo necesito desahogarme.
Han pasado más de 30 años y aún sigo viendo la misma habitación, la misma puerta, los mismos muebles y adornos. Exactamente la misma ventana…
Todavía no consigo valor para explicar detalladamente como fue que pasaron las cosas, además creo que es temprano para hacerlo.
Mejor aprovecho para comentar que con el paso de los años se volvió absurdo trasladarme de casa en casa, tratar con psicólogos sobre esto tan extraño que me paso, que me pasa, y que por lógica, y para mi mala suerte me sigue pasando.
Hoy realmente no me queda nada. Fui capaz de ahuyentar a mis dos hijos: Damián y Macarena, ellos decidieron irse antes de seguir aguantando “mis pesadillas”. Sí, ellos pensaban que todo era un sueño…. una mentira.
Mi esposo murió en un accidente. Él venía hacia acá, Pamplona, junto al doctor Anderson para tratarme, pero todo fue en vano. Claro.
De pronto me vienen recuerdos del pasado, creo que esta demás decir que estoy llorando, bien, no quiero ensuciar el teclado con mis lágrimas así que creo que a este paso de la carta y de mi situación es necesario explicar de una vez que es lo que me atormenta y con lo cual se me es imposible seguir viviendo.
Todo comenzó cuando tenía doce años. Mi familia estaba compuesta por mamá, papá, yo y hermano mayor, que quiero aprovechar a agregar que murió por culpa de esto y de tratar de ayudarme. Sí.
Todos los veranos papá y mamá se iban a Marbella, supongo que a gozar de las radiantes playas que hay ahí, supongo porqué a pesar de mi edad nunca fui. Recalco que en mi casa era la loca. Así que mientras vivía con mi esposo y mis hijos, ellos creían necesario que no saliera nunca de casa, excepto al hospital. Claro.
Bueno, no me quiero ir por los ramos así que prosigo. A mi hermano y a mi nos mandaban a casa de los abuelos, padres de papá, Elsa y Oscar.
Supongo ahora también que éramos lo suficiente traviesos para no llevarnos con ellos a Marbella.
La casa de los abuelos era enorme, realmente grande, y no exagero. Tenía, si no me falla la memoria, 600 m2. Imagínate, 600 m2 de secretos… que hasta el día de hoy desgraciadamente no termino por descubrir.
De todas maneras, creo que no llegue a conocerla entera, había rincones en ella que me aterraban mucho. Sí, era muy miedosa, con los años realmente se me fue el miedo a todo, por supuesto.
Mi lugar preferido en aquella casa era: “la habitación de colores”. Sí, así le decía.
Ahora lo encuentro irónico, los colores que tenía esa habitación solo era un espejismo, una mentira. Estaba… está maldita siempre digo. Lo peor es que como dije en un principio todavía la sigo viendo. No intacta por razones que seguramente más adelante voy a contar, sostengo que todavía es temprano.
De pronto me llegan cuestionarios a la mente, una de ellas: ¿Qué hubiera pasado si jamás hubiese entrado a esa habitación? Esa me la pregunto todos los días.
Lo cierto es que era muy tímida, no hablaba con casi nadie, y digo casi porqué tenía muy buena relación con mi hermano Adrián, que en paz descanse.
Me acuerdo que cuando mamá nos compraba helados a los dos, y me hacia elegir el sabor del mío, se lo decía a mi hermano despacito al oído así Adrián se la diría en voz alta a mamá.
Y no era que le tenía miedo, ni nada parecido, sino que con el único que podía entablar una conversación era con mi hermano.
Me acuerdo también que jugábamos a las espadas y a los autitos. Sí, siempre era lo que el quería. No sabía, o mejor dicho no sé decir: no. Aclaro que no me estoy quejando. Me gustaba mucho hacer lo que él siempre quería, ya que a mí nunca se me ocurrían juegos ni nada por el estilo.
A mi hermano Adrián le aterraba la habitación de colores, que extraño ¿no? Era tan linda, las paredes estaban pintadas con los mismos colores del arco iris, la puerta que abría esa habitación estaba adornada con luces navideñas. El piso parecía tener manchones de colores, ¿como los charcos de temperas? Bueno así, solo que estas no se desvanecían como la tempera. Estaba seca… como penetrada.
Los colores que la componían eran realmente desconocidos, jamás los volví a ver en mi vida. Y valla si vi colores, mi esposo era pintor, así que imagínate. Esos colores eran los más lindos y a la vez más extraños. Todavía los guardo en mi memoria, claro, como poder olvidarlos… Me gustaría saber describirlos, pero lo encuentro inútil.
Por último tenía una ventana. En ella iluminaba siempre un rayito de luz, una luz de muchos colores. Colores, muchos.
Visitaba la habitación con frecuencia y hablaba sola. Allí comentaba mis más íntimos secretos, los más guardados. Hablaba de las bromas que en un futuro cercano le haría a mi hermano, y lo mal que me caía Carlota.
Hablando de ella, creo que la mencioné en un principio. Carlota. Sí así es su nombre, y digo es, porqué ella sigue aquí, nunca murió, o tal vez nunca existió…
Supuestamente falleció a los 12 años, exactamente la misma edad que yo tenía cuando comenzó la pesadilla.
Era una necesidad, tenía que ir a la habitación siempre, ya sea para contar mis cosas o quedarme hipnotizada mirando los colores sobrenaturales que allí se encontraban.
Poco más tarde me di cuenta de que alguien me llamaba, pidiéndome auxilio o algo similar.
Era algo más fuerte que yo, quisiera poder ponerme en tu lugar, y pensar que estoy loca. Pero no, es inútil.
Yo veía a Carlota a pesar de que estaba muerta. La veía y es más hablaba con ella.
Mi inconsciente le contaba a la habitación que ella me daba miedo y que no entendía porque nunca dejaba de mirarme.
Con el tiempo la habitación de colores se volvió un refugio para mí. Y en el amigo más confiable. ¿Amigo? Si eran simplemente cuatro paredes, paredes de colores… Además no sabía, o mejor dicho nunca llegue a conocer el significado de la palabra amistad. ¿Confiable? Y sí, seguramente me agradaba porque no me contestaba y no podía juzgarme.
Lo cierto era que en esa habitación… maldita, me escuchaba alguien y me incitaba a ir con constancia. Llegue a darme cuenta de eso poco después, cuando decidí que esa sería mi habitación en casa de los abuelos.
Mientras dormía, escuchaba voces, ruidos, que alguien caminaba y miraba el rayo de luz que permanecía intacta en la ventana aún siendo de noche.
No tenía el coraje de levantarme y ver quien era, prefería taparme con las sabanas y llorar en silencio. Así fue durante una semana, siempre alrededor de las 4 de la madrugada alguien se instalaba en mi cuarto y hacia siempre lo mismo. A los dos días, me quedaba despierta con el afán de levantarme y enfrentarlo. Pero de nada servía.
Mientras tanto, Carlota actuaba adulteradamente frente a mi hermano. Le mostraba caras que a mí jamás se le hubiera ocurrido mostrar. Le hacía creer que era bondadosa y afable. Actuaba de manera servicial, siempre simulando ayudarlo en todo. Celos de hermana, quizá. Mi hermano decía que era la persona más dulce que había conocido. Se llevaba bien con ella.
¿Ven?, ven porque niego que estoy loca. ¡Adrián también la veía! De manera diferente a la mía pero la veía.
Cuando Carlota se sentaba en la mesa con nosotros, Adrián nunca conversaba con ella como lo hacía durante el día.
Yo ingenuamente les decía a mis abuelos si veían a la chica que estaba sentada a la derecha de ellos. Mis abuelos me miraban sorprendidamente. Lo extraño era que Adrián también, como si el no la conociera. Como si los dos hubiesen pactado no conocerse frente a la gente…
Mi hermano murió dos años después en el verano del 84’. Vi la escena con mis propios ojos. Estaban los dos, Carlota y Adrián en la habitación de colores, realmente no llegue a saber que hacían. Simplemente mis ojos llegaron a ver que Carlota lo empujo hacia la ventana. De inmediato yo fui a rescatarlo a ver si aún estaba vivo. Pero él caía hacia al vacío. Un vacío negro y sin fin.
Lo mismo hizo con mi abuelo en el 87 y no tengo dudas que lo haya hecho con mi esposo, y el doctor Anderson, que en paz descansen.
Ahora pasaron más de 30 años y a cada lugar que voy, siempre termino estando en esa maldita habitación, pero ahora de colores no es.
La puerta es de madera, una madera vieja y desgastada. La ventana no tiene ninguna luz, ahora cuando es de día y sale el sol, ella siempre me da oscuridad. El piso… el piso esta como bañando en sangre, seca… Como perforada.
Y a ella… se me hizo costumbre verla noche tras noche, llorando, gritando, hablándome…
Yo sin miedo, y bueno pasaron 30 años, a decir verdad creo que no importaría si me muerde, me acuchilla, o simplemente me mata.
Ya sin miedo, obviamente. La enfrento sin temor, y le pregunto cada vez que se me acerca por qué no me mata de una buena vez, o por qué viene conmigo.
Ella me dice que quiere ayuda, que la tengo que ayudar. Que ese es mi deber.
Le cuestiono que coño es en lo que la puedo ayudar y jamás me responde, Carlota simplemente se pone a llorar. Desquiciadamente.
Un 7 de junio, el día de mi cumpleaños número 26 me enteré que mi abuela vendió esa casa, a quien por cierto, Carlota se habrá olvidado de matar.
Pensé que así mi pesadilla se terminaría, pero no, pensé mal.
Ahora es un museo prestigioso. Incluso fui a visitarlo.
El personal de seguridad rumorea que de vez en cuando escuchan a una niña llorar con sus temibles quejidos. Buscan y buscan por todo lugar, pero nunca llegan a encontrar a dicha niña. Carlota, sí.
Esto es una prueba más de saber que no estoy loca y estar un poco más tranquila conmigo misma.
Bueno, creo que fue todo, espero que mi receptor me entienda, o por lo menos no me crea una demente.
Ya es de madrugada… Tengo mucho sueño. Mi mirada se desvanece, creo que me voy a dormir.
¿Saben? En este preciso momento escucho los mismos ruidos, las voces y los llantos del noche a noche.
De vuelta a la rutina…






Eva Guevara
7/6/2014
Espejito espejito, ¿a qué jugamos hoy? El oráculo de los tiempos que corren son las pantallas, en sus versiones múltiples: la wi, la computadora, la playstation, el ipod (ni idea de otros). ¿Se tratan de simples cajas diversificadas? ¿Qué hacer con los niños y su tiempo frente a estas imágenes de colores que no paran de moverse?
Voy a dar varios ejemplos, el primero que se me ocurre es el de los autitos de verdad, hechos de plástico o no, con un color particular o no, con asombrosos diseños o... no, bueno, eso depende de la posición económica del que se lo haya comprado, eso no importa, el auto no deja de ser de verdad... o no ?
La pregunta es: ¿Da igual jugar con un autito de verdad que con uno dibujado frente a los ojos? este se mueve si, y anda mucho mas rápido si, pero, ¿da igual?
Es la época del vértigo, donde las nenas ya no juegan a la mamá y al papá con una muñeca de a la que la podes tocar, peinar: una de VERDAD, sino con una virtual.
¿Es lo mismo jugar a la mamá en la pantalla que agarrar una muñeca...,rubia o morocha, de trapo o alguna pepona, con ropita o desnuda. Como con los autitos, eso depende de la posición económica del que se la haya comprado, la muñeca no deja de ser de verdad.
Y no, no es lo mismo. No. ¿Y por qué?
...El niño construye su pensamiento a través del juego. Este puede jugar a juegos ya pensados y creados por otros con anterioridad, como el de la mamá y el papá, a los autitos u otros.
O crea y piensa sus propios juegos, el niño no sabe a que va a jugar, entonces empieza a pensar y a crear lo impensado. Y al inventar el juego, construye la escena que él mismo esta viviendo en ese instante.

Y quien sabe, el juego de este niño puede ser tan creativo que al jugarlo con sus compañeritos del jardín, estos los jueguen con otros, y con otros y así; de generación en generación. Como el de la mamá y el papá. (no se que ejemplos dar, yo jugaba a ese).
Y si no es así, es extremadamente suficiente lograr que el niño haya creado y pensado: lo impensado. Que haya creado su propio juego.
No como los jueguitos virtuales. En la computadora, la wi y todos los aparatos que no me acuerdo ahora pero dije en un principio, el juego ya está armado y el niño cumple los pasos del juego que está PREPENSADO. Jugará al juego que otro ya jugó y que otro ya pensó por él. Cuando un nene juega con su mamá, papá, abuelo, tío/a, el adulto le transmite su propia experiencia infantil, su propia... generación, sí. Le dona su herencia familiar, su historia! y coloca allí su AFECTO cuando se comprometen.
La computadora da estímulos, pero no dona esa herencia familiar, ni afectos. La computadora, no te puede abrazar, no te puede tomar de la mano llevarte a la plaza de tu barrio y enseñarte a andar en bici. (no se porque di ese ejemplo, yo nunca aprendí a andar en bicicleta.) La computadora... da ejercisios. La herencia es lo que permite al niño construir sus propias imágenes, le da la base para que este piense y cree... lo impensado. Así, el niño llega a reconocerse.
¿Y cuál es la diferencia?. La computadora, es incapaz de transmitirle al niño el deseo de jugar con él. Un abuelo, un papá, no.
El niño que se pasa horas frente a la computadora, buscando más y más juegos en google o en algunas otras páginas, se vuelve adicto a este artefacto y cada vez tiene menos tiempo para jugar con otros, cada vez tiene menos tiempo para crear, y pensar: lo impensado.
Conclusión: Niños con síntomas de adultos: OBESOS, ESTRESADOS, ABÚLICOS, DEPRESIVOS, con problemas de atención, hiperkinéticos, insensibles ante lo que pasa a su alrededor, a su REALIDAD.
Es curioso, triste..., porque la infancia es un momento de la vida donde el niño construye su sensibilidad y es sensible al mundo que lo rodea; y justo en esa etapa tan IMPORTANTE, pierde sensiblidad, creatividad, inteligencia.
Deja de transmitir lo que le ocurre, se lo guarda o más bien se descarga estando más y más tiempo frente a la pantalla. Lo único que le importa es ir rápido a la imagen.
¿Dónde se encuentra, entonces? Se fascina ante la pantalla... se encierra...se descarga allí...


¿En qué estas pensando Tammy ?

bueno, a ver... quiero ser lo suficientemente precisa en cuanto a lo que pienso.. Pienso en lo bien que se puede llegar a sentir ver mal al otro, al otro me refiero a esa persona que te hace mal, viste? Bueno, nunca te paso antes, no muy antes.. que vos estabas mal, muy mal, y ese alguien que te hizo mal, muy mal, estaba bien, muy bien...Y ahora vos ya no estas mal, muy mal, pero IGUAL no te sigue dando bronca si esta "BIEN"?
Y no te da como fuertes carcajadas, de esas que te agarran cuando te reís mucho, mucho.. y de pronto, cuando terminas, te sentís agitada.. de tanto reírte.. pero no te reíste mucho ahora, sino poco, pero parece como si mucho.. ¿No te pasa eso cuando ves que esta mal? ¿No te sentís "feliz" con su infelicidad?,aunque sea momentánea..., por muy chiquita que sea, no te sentís REALMENTE BIEN ? no se, como satisfecha, exageradamente aliviada...
Y viste cuando te sentís feliz pero por algo que vos hiciste o que te paso a vos solita ? bueno esto es mucho mas potente, no se si se podría llamar felicidad, no. Mas bien es como tranquilidad, tranquilidad sí, mucha. Aunque no la haya generado yo... aunque no sea por mi bien, ni por el de alguno de mis amigos, sino por un mal.. por un mal estar de ese alguien que creo, o quiero creer, que me hizo mal.. mal, muy mal..

Llegué a pensar que tal cosa llamada "amistad" realmente no existía. Que era solo un rótulo para cagar a la gente por la espalda y esconder la piedra bajo el grito de “¡¡cómo te voy a hacer eso si somos amigos!!”. Me costó deshacerme de esa idea tan convincente y cierta. Me supuso un esfuerzo enorme hacerme creer que estaba errada, descartar esa idea de mi cabeza. Finalmente con sus abrazos, su oído y sus dulces palabras lo logré.
Pero eso no significa: "ya fue", "me olvidé" o peor: "voy a tratar de olvidarme, gracias, Te amo", no.
Ella me brinda contención, me da su aliento, me hace respirar su mismo aire y después cuando finjo estar un poco más tranquila me hace prometerle: Voy a tratar de olvidarme, gracias, Te amo.
El gracias no es falso, el te amo mucho menos, el voy a tratar de OLVIDARME, sí.
Ella muy bien sabe, que no voy a cumplir, que cuando prometo algo así me río o más bien pongo una sonrisa con dientes, que por si no me conoces, cuado muestro los dientes al sonreír, detesto la situación, no me agrada en lo más mínimo.

Entonces sonrío; falsamente. Simplemente para tranquilizar al otro. Pero, si me conoces obviamente te das cuenta de esto y entendes que yo soy así y tampoco te vas a enojar por prometer algo que de ante mano ya sabes que soy incapaz de cumplir.
Aún siendo lo más importante en mi vida, no me vas a poder cambiar, al menos en esto, no vas a poder.
Que haría sin vos, casi todos piensan que soy muy fuerte, que todo lo puedo sola, y digo casi porque vos y yo sabemos que sin vos no puedo, y yo muy dentro mío, pienso y sé que a veces puedo ser...débil e ingenua
O mejor dicho: a veces no quiero reconocer.



[...]


Ahora sí, voy a seguir todos mis consejos, esos que siempre digo pero que muy pocas veces cumplo.
Ahora sí, voy a volver atrás, a ese pasado que ahora admiro y deseo otra vez conmigo.
Ahora sí, voy a hacer una línea imaginaria y la vez exageradamente notable,
que separe la verdad de lo artificial.
Ahora sí, no me pidas mis sabios consejos, esos que sólo YO te los sé dar.
Ahora sí, no te quiero escuchar más, sufrí mientras te ignoro, pero eso sí,
ahorra lágrimas y enojo que en un rato YO ME VENGO.
Vos no te preocupes, mucho no te voy a hacer esperar: preparo todas mis herramientas, mis fieles estrategias.
Entre ellas, siempre presentes mis amigos: el orgullo y la viveza.


Alejate de mi y hazlo pronto antes de que te mienta.
Tu cielo se hace gris, yo ya camino bajo la tormenta.
Alejate de mi, escapa, vete, ya no debo verte.
Entiende que aunque pida que te vayas, no quiero perderte.
La luz ya, no alcanza
No quieras caminar sobre el dolor
descalza...
Un ángel te cuida y puso en mi boca la verdad para mostrarte la salida...
Y alejate de mi amor...
Yo sé que aun estas a tiempo
No soy quien en verdad parezco
y perdón no soy quien crees
YO NO CAÍ DEL CIELO
Si aun no me lo crees amor y quieres tu correr el riesgo
verás que soy realmente buena en engañar y hacer sufrir a quien mas quiero...
Alejate de mi pues tu bien sabes que no te merezco
quisiera arrepentirme, ser el mismo y no decirte esto
Alejate de mi, escapa,
vete, ya no debo verte
Entiende que aunque pida que te vayas no quiero perderte.
La luz ya, no alcanza...
No quieras caminar sobre el dolor descalza...
Un Ángel te cuida... y puso en mi boca la verdad para mostrarte la salida....
Y alejate de mi amor..
Yo se que aun estas a tiempo....
No soy quien en verdad parezco
y perdón no soy quien crees
YO NO CAÍ DEL CIELO
Si aun no me lo crees amor y quieres tu correr el riesgo veras que soy realmente buena en engañar y hacer sufrir y hacer llorar a quien mas quiero...