
Soy exactamente lo que debo ser hoy.

Miro hacia atrás con alegría, con tristeza, con una larga lista de errores que ya no pueden ser enmendados y algunos de ellos que seguirán siendo cometidos (¡mis errores favoritos!), me llega a la mente una gran cantidad de recuerdos hermosos y sonrío con satisfacción, siento que fui sembrando, sobre todo en corazones ajenos.
Miro hacia delante con un poco de escepticismo, con cierto temor natural, pero de nuevo con alegría, porque me veo haciendo cosas que desde hace tiempo debí hacer y recontando los errores que cometeré de ahora en adelante.
Me miro ahora, con los amigos y la familia que tengo, con lo que logré hacer en mi vida, con la satisfacción de no ser otra que yo misma, y pienso que si esto es envejecer, entonces que vengan años...

