Solo piensa en mí ...

























































ESTAS EN MI MUNDO AHORA !
































































Voy a hacer una historia en mi tiempo libre.

Sí, creo que cuando escribo, estoy haciendo algo últil. Sinceramente, me aburre mucho chatear y estar en facebook, así que voy a encomendar mi tiempo a escribir una historia.
Aclaro que no tengo nada prepensado hasta el momento, pero me considero una persona a quien le surgen las ideas instantáneamente. Espero que una vez ya escrito por lo menos diez párrafos, me cope mal escribiendo y no pueda soltar más el teclado! Me ha pasado. Y ojala me pueda pasar esta vez.

Comienzo en la próxima entrada.

Otro vaso roto.

Otra vez, un día más, otro vaso roto. La misma discusión, los mismos protagonistas; ella y yo. Las mismas frases destructivas, el mismo sabor de mis lágrimas...
Es que a veces, un recuerdo del pasado tiene más poder que lo que está pasando ahora, en el presente. No deja en paz, tortura, agobia, no deja vivir. No deja.
Es como una cadena de acero que aprieta y mutila. Nos marca grandes heridas y no nos deja respirar. No, no deja.
Y no puedo vivir así, no puedo vivir con el pasado presente. No puedo dejarlo atrás, no puedo. No me deja, no puedo soltarlo. No puedo yo. No puede ella.
En este último tiempo de mi vida, me di cuenta de algo. De algo que quizá otros ya lo sabían y lo tenían claro. Sinceramente yo no. ¿Nunca escucharon la frase de "La gente que te ve de afuera, te ve mejor que vos misma"?
Soy alguien (¿alguien?) demasiado vulnerable. Necesito estar siempre aferrada a algo, depender de otra persona(de eso me di cuenta). Recibir constantemente de alguien. Necesitar que me de (en el buen sentido, eh) necesito sí, ¿y si no me da? necesito. ¿Y si sigue sin darme? Sigo necesitando. Me aferré, ya es tarde. Ya caí, ya está. Ya me cegué
Encomiendo mi vida a alguien que no lo merece y lo más loco es que no lo sabe. Porque no quise que lo sepa, tal vez no se lo di a entender, ni se lo demostré. No quise que se de cuenta, no quise, no quiero, no voy a querer.
No soy alguien que quiere y ya está, no soy como todos que tienen y si no tienen más, ya fue se buscan otra cosa y asunto solucionado. No, no soy así. No puedo ser así, ojala fuese así.
Pero no, todo lo contrario; si no tengo más me ahogo en un vaso de agua de donde no quiero salir (¿no quiero?) no, no soy capaz. Error, capaz soy, no tendré fuerza de voluntad que es diferente.
¿Será que me gustan tanto los extremos? ¿Será que me encanta lastimarme? ¿Será que siempre voy a ser la misma pendeja masoquista? ¿Cambiaré? ¿Voy a querer cambiar? ¿Quiero cambiar? Sí, es lo que más anhelo. Es lo que me va a hacer sentir mejor.
Me gustaría que las cosas malas no me tocasen tanto. Que no me hieran tanto, que no peguen tan fuerte. Que si tuve y ahora ya no, que no sufra tanto. Me gustaría, tal vez, no aferrarme tanto así.
Lo más loco es que me acabo de dar cuenta ahora, pero siempre fue así, siempre me aferré, siempre me dolió más de lo normal. Siempre.
Soy así yo; si no quiero, odio, y si no odio, quiero. Si no es un sí, es un no, y si no es un no, es un sí. Nunca puedo estar mas o menos; o estoy mal o estoy bien. Nunca un intermedio, nunca. Siempre al %100 o a nada. O me importás o no se quien sos. ¿Por qué? ¿Por qué así? ¿Por qué soy así? ¿Por qué no cambio? ¿Por qué no puedo cambiar?
Es que esa soy yo, siempre Tammy, la que excede los límites de lo normal, nunca para bien.